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Boca no tuvo inconvenientes para superar con amplitud al equipo
santafesino. Un penal cometido por Marcio Alemao a los 14 minutos, simplificó
las cosas para el local. Abbondanzieri nunca tocó la pelota.
El equipo de Santa Fe ingresó a la Bombonera con una bandera de
agradecimiento al "Pueblo Argentino" por la solidaridad ante
la catástrofe. Ese fue, quizás el gesto más importante
del equipo en este domingo que trajo nuevamente al fútbol hacia
nuestra castigada ciudad.
Prácticamente Colón
no estuvo presente en el partido, transitó sin rumbo por
la cancha, tan ausente como para lograr que Boca no tuviera que
imprimir toda su capacidad ofensiva para superarlo.
Dentro de un partido trabado, el local insistía sobre el
área sabalera. Cuando apenas habían transcurrido 14
minutos, uno de esos centros cayó en los pies del molesto
Barros Schelotto y su marcador, el brasilero Alemao intentó
frenarlo tomándolo del brazo. Angel Sánchez tuvo todas
las pruebas ante sus ojos para sentenciar el penal, y el mismo mellizo
lo convirtió con violencia. |
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Antes del gol de Boca, Carignano había peleado una pelota, y luego
de entrar al área eligió habilitar a Belloso en lugar de
intentar la definición al arco. La jugada terminaría siendo
resuelta sin dificultades por la defensa local, pero ésa sería
en definitiva la jugada más peligrosa de los rojinegros en todo
el partido.
Colón nunca reaccionó y el partido se fue consumiendo minuto
a minuto.
Para enfrentar la segunda mitad, Bauza metió a Romero, pero este
cambio no fue suficiente para revertir la pálida actuación
general.
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Una jugada rápida de contra,
terminó por capitular el resultado. Tévez haciendo
alarde de toda su potencia y serenidad, dejó atrás
a Herbella, eludió la estirada de Tombolini y definió
junto al palo cuando el Doctor se esforzaba por evitar la caída.
El partido se terminaba, y tan sólo habían transcurrido
20 minutos. |
Un dato que ilustra mejor que nada lo que fue el partido, es la actividad
de ambos arqueros, por el lado de Tombolini, fue una de las figuras de
Colón al salvar en varias oportunidades nuevas caídas de
su arco, en contraposición, Abbondanzieri nunca tocó la
pelota.
Este no será un año feliz para Colón, como tampoco
lo es para la ciudad que lo vio nacer. |