SABADO 24 DE MAYO DE 2003

El equipo sabalero sigue sin poder ganar y ya lleva 4 partidos sin marcar goles. San Lorenzo pudo ganar sin una actuación destacada y prácticamente sin correr riesgos en ningún momento.

Esta victoria colmó el vaso y la tristeza del público sabalero se manifestó en una exigencia unánime de la renuncia de Bauza. Es difícil imaginar otra reacción después de otro espectáculo pobrísimo, con un equipo sin fútbol, pero lo que es peor, sin alma.
Colón sigue en esa caída futbolística que parece no tener fin, no hay vestigios de ninguna mejora, por el contrario, el equipo juega cada partido peor y sus deficiencias se agraban en vez de solucionarse.
Son los mismos problemas que arrastra desde hace tiempo, no tiene mediocampo y es prácticamente inofensivo a la hora de atacar.
Esta última característica pudo disimularse en los momentos más luminosos de César Carignano, pero ahora que el goleador está con los botines cambiados, salen a la superficie todas las falencias que tiene Colón para fabricar situaciones genuinas de ataque.

Durante todo el primer tiempo Colón y San Lorenzo pelearon palmo a palmo, con una leve superioridad de la visita. Se habían repartido las escasas situaciones de gol y quien había estado más cerca de gritar primero había sido Carignano quien no logró resolver una jugada que lo había dejado solo ante Saja.
La jugada que cambiaría la historia del partido fue protagonizada por Toresani. El Huevo aplicó un codazo tras una falta de San Lorenzo, que Giménez había dejado pasar. En esa acción fue amonestado y comenzó a protestar vehementemente.
Tras la ejecución del tiro libre y un mal rechazo de Delgado, Chatruc la empalmó de media chilena y concretó el gol a los 45 minutos.
Toresani no soportó lo que la realidad marcaba y siguió insistiendo en sus reclamos hacia Giménez. Al árbitro no lo quedó otra que expulsarlo. Colón tenía que enfrentar el segundo tiempo con un gol abajo, la presión de la gente y un jugador menos. Toresani pone en riesgo a sus compañeros cada vez que se deja llevar por su temperamento, que a esta altura de su vida tendría que saber controlar.

A Colón no le alcanzó el pequeño esfuerzo que realizó para llegar al empate, los cambios de Long y Parodi por los inactivos Migliónico y Belloso (además de inactivo, totalmente ineficiente) tampoco aportaron demasiado.

Con este equipo y este planteo estratégico de poco sirve pelear por entrar a una copa internacional. Para pasar papelones ya tenemos el torneo local.