DOMINGO 11 DE JUNIO DE 2003

De vuelta en casa, de vuelta a la victoria y Carignano volvió al gol. Todo esto sucedió en el encuentro número 1.000 del Negro en primera.

Otra vez en el Centenario luego de aquellos tiempos en que el Salado se llevó casi toda la ilusión de los santafesinos. La cancha estaba como si no hubiese sucedido nada, si tenemos en cuenta todas las imágenes del estadio que vimos en diarios y cuanto programa de televisión se nos pueda ocurrir. Pero podemos decir que el Negro está de pié.
Cuando se inició el partido Colón tomó las riendas del encuentro y acorraló a Gimnasia en su propio arco durante todo el primer tiempo. Solamente podemos decir que Tombolini tuvo algo de peligro en una llegada mediante un remate de González pero fue la única insinuación de ataque del lobo.

Por el lado de Colón que buscaba por todos los medios para poder abrir el marcador, sin embargo chocaba con la buena actuación del arquero Olave o la mala puntería de los jugadores sabaleros.
Por eso podemos afirmar que en el primer tiempo los protagonistas fueron Colón y Olave.
En el entre tiempo más de uno habrá tenido la sensación de aquel viejo refrán que dice: goles errados, goles encontra.
Cuando comineza el segundo tiempo no pasó eso. Otra vez los protagonistas fueron los mismos, Colón y el arquero tripero que se encargó de evitar varios goles.
Pero todo cambió cuando Carignano tomó la pelota e ingresó al área y un defensor lo toca y Angel Sánchez cobra penal para Colón luego de más de 40 partidos.
El delantero desde principio tomo la pelota, la acomodo y ejecutó fuerte al medio dejando sin chances a Olave. Era dejar atrás esta larga sequía de gol del delantero.

Cuatro minutos más tarde llegó el segundo gol de la mano de Herbella que conecta un centro y Blanco alcanza a tocar la pelota antes de que ingrese hacia el fondo del arco. Es para destacar la actuación del pibe entreriano que jugó muy bien en todo el tiempo en el que estuvo en la cancha.
Con éste gol ya se bajaba la cortina del espectáculo en el marcador porque el arquero del lobo ahogó en varias oportunidades otros tantos gritos de gol de la hinchada sabalera.

Ahora queda lo más difícil que es mantener este nivel, porque los jugadores demostraron que pueden jugar bien y por sobre todas las cosas con la actitud que tanto se reclamó.