DOMINGO 16 DE MARZO DE 2003

Colón tocó fondo. No dejó nada frente a su público y se fue duramente cuestionado de la cancha. Arsenal se sintió cómodo con el empate y el resultado refleja lo que hicieron los protagonistas, nada.

No hay excusas posibles para el papelón del equipo de Bauza en esta presentación. No hay defensa posible ante semejante muestra de ineficiencia, poca entrega y falta de fútbol.
Colón fue un de-sas-tre y contra eso no hay nada que decir.
La dirigencia de Colón sigue planteando objetivos futbolísticos internacionales, pero la cruda verdad es que no podemos generar ni una situación peligrosa frente a Arsenal.

Colón tiene un estadio de primera, pero el equipo podría estar jugando en el campito de al lado y no habría ninguna diferencia.
El primer tiempo del equipo santafesino fue más que pobre, repleto de imprecisiones y de desinteligencias. Cayó en la mediocridad que planteaba Arsenal y terminó siendo más inofensivo que el mismo club visitante.

Pero la segunda mitad no trajo ningún cambio, todo siguió igual y si el equipo inquietó alguna vez al arquero Limia, fue porque Capurro se animó a pegarle desde lejos.
Si le hechan un vistazo a nuestra sección "Ultima Fecha" notarán la pobreza que intentamos reflejar en este comentario.
Falta muchísimo trabajo para revertir esta realidad. Hay jugadores muy por debajo de su nivel que no tiene sentido que sigan jugando. Deberán jugar sólo aquellos con ganas de hacerlo y que además rindan en una proporción aceptable.
Colón es su propio enemigo, es un club con superávit económico, pero con un terrible déficit futbolístico.