VIERNES 28 DE MARZO DE 2003

Tercer empate consecutivo de Colón. Ahora el equipo parece estar un poco mejor y logra llegar al arco con más peligro. Carignano nos regaló otro gol inolvidable.

El último campeón del fútbol nacional es un fiasco. Eso quedó demostrado en los 90 minutos en el Centenario en los cuales los dirigidos por Gallego aguantaron hasta el final un empate que parecía conformarlos absolutamente.

Por su parte, el equipo santafesino mantuvo la tendencia que comenzó en el partido anterior en Córdoba, es decir, una leve mejoría que lo coloca ahora como un equipo un poco más agresivo y resuelto.

Pero quizás algunos vestigios de aquel equipo cuestionado del empate frente a Arsenal, todavía permanecen, ya que es en los errores del equipo local donde radica la explicación de este empate.
 
El primer tiempo venía durmiendo a los espectadores, era un partido con pocas emociones y ninguno de los equipos se destacaba sobre el otro. Pero la espera de buen fútbol tuvo su fin a los 38 minutos, cuando Carignano recibió un pase de Romagnoli, y desde el área grande colocó la pelota por encima del arquero Albil. El impresionante golazo fue festejado por la hinchada como hacía bastante no ocurría en Santa Fe.


Pero los rojinegros entraron sin el empuje que había dado el gol del Cari y fueron los diablos quienes se apoderaron del juego.

El empate estaba cerca y Tombolini seguía resistiendo (ya había tenido grandes intervenciones en la primera mitad), pero nada iba a evitar la paridad final. En un centro al área grande, Pussineri surgió entre la multitud y de cabeza envío la pelota lejos del alcance de Tombolini.

El empate sirve para poco, pero al menos la relación entre este equipo y su hinchada se está recomponiendo, y para eso no existe otra explicación que lo que ahora se está viendo, que es un mayor compromiso por parte de los jugadores. Hay más entrega y se nota.
Quedan dos fechas más para seguir mejorando y llegar a punto al partido más importante de todos.