Colón dejó
seis puntos en el camino, ante dos de los peores equipos
del torneo. Si bien no hay peligro de promoción o descenso
y tampoco ilusiones desmedidas, resulta extraño que
se hayan perdido esos encuentros.
Porque tanto Almagro como Belgrano, están un par de
goles por debajo del plantel sabalero. ¿Qué pasó? ¿Se
subestimó a los rivales? ¿Algunos jugadores adelantaron
las vacaciones?.
La sensación que uno tiene, desde Buenos Aires y habiendo
visto en seis partidos a Colón, es que tiene plantel
para más, que quizá le falte mayor entendimiento, más
esfuerzo y sobre todo, más despliegue físico.
No entiendo bien por qué los tres defensores -parece
hoy una moda- y creo que tanto Enría como Fuertes han
sido irreemplazables. Ahora, hay que apuntar a no desmantelar
el equipo y pensar en algún refuerzo.
Quizá falte un delantero por afuera, para turnarse con
Gorostidi. Quizá falte tener mayor riqueza táctica y
no tratar de jugar los partidos siempre de ida y vuelta.
En ese sentido, Unión (con menos plantel que Colón)
ha demostrado que el esfuerzo colectivo puede reemplazar
a las individualidades. Y eso no es poco.
Por eso me parece que hay material, hay jerarquía, pero
falta ensamble. Quizá sea lo que más fácil se puede
conseguir.
Si Leo Díaz abandona el club, habrá que conseguir un
arquero de su misma categoría. El gran objetivo debería
ser obtener una clasificación para las Copas, pelear
por llegar de nuevo a la Libertadores o a la Mercosur.
Con eso, me parece, hoy por hoy, se alcanzaron los objetivos.
A.F.