|
|
Colón perdió su tercer partido
consecutivo y dejó una pálida imagen frente al recientemente
ascendido Quilmes. Fuertes y Benítez fueron expulsados.
El castillo de naipes se desplomó en esta última presentación
sabalera. Colón nuevamente fue un equipo sin respuestas futbolísticas,
superado ampliamente por su rival y totalmente diferente al equipo
que supo hacerle frente a River, a pesar de no haberle ganado.
Quilmes apretó a Colón
desde el inicio y a los tres minutos, tras un error de
Romagnoli, convertía el primer gol a través
de una definición de Garnier. Así nomás,
de entrada.
El visitante nunca asimiló el golpe y sólo
en escasos momentos del partido estuvo en posición
de llegar al empate.
Hernández no produjo fútbol en forma continua
y tanto Fuertes como Carignano estuvieron peleados con
el arco.
Romagnoli tuvo demasiados problemas con la entrega del
balón y la defensa sintió la ausencia de
su principal actor, Alcides Píccoli.
|
|
Quilmes hacía su negocio, esperando
a un Colón totalmente improductivo, y se agazapaba para aumentar
la diferencia.
En el segundo tiempo, para colmo
de males, Sánchez optó por la expulsión
directa a Benítez, en una jugada fuerte pero muy
discutible, que también terminó con la segunda
amarilla y consecuente expulsión para Fuertes,
a raíz de sus protestas.
Luego de una falta cerca del área,
el Chufa López conectó el centro y marcó
el gol definitivo.
Colón nunca más encontraría el rumbo
y Quilmes manejaría los hilos del encuentro hasta
el final.
|
|
Ya no está más ilusión
copera, la punta del campeonato está cada vez más lejos
y el equipo sigue demasiado intermitente.
Bauza tiene la necesidad de cambiar el rumbo futbolístico de
este equipo, que sigue dando la impresión de que está
para mucho más.
|