Un verdadero golazo de Vargas le dio a Colón el merecido empate en la Bombonera. El Negro pisó fuerte en La Boca y se armó un partidazo que pudo ser para cualquiera de los dos.

La gran cantidad de hinchas sabaleros que llegaron a la Bombonera sabían que era un día en el que se podía hacer historia. Colón no conocía la derrota desde la llegada del Tata Martino y la expectativa era grande.

El equipo santafesino se apoderó del trámite en los primeros 15 minutos, administrando bien la pelota. Un inicio que entusiasmaba a los Negros y que tuvo su momento de explosión en el minuto 9 cuando el Bichi Fuertes de media vuelta sacudió a Abbondanzieri que con gran esfuerzo rechazó el remate.
Boca reaccionaría y a los 16 Romagnoli evitó sobre la línea el gol de Rodrigo Palacios.
Colón defendía con todo lo que tenía, pero una jugada individual de Andrés Guglienmiprietro terminó en el fondo del arco tras un remate de media distancia que se desvió en Villarreal y neutralizó el esfuerzo de Tombolini.

Colón estaba en desventaja y contaba con el Bichi Fuertes como único delantero neto. De todas maneras el Sabalero se las ingeniaba para llegar al arco del Pato a través de un buen despliegue de Capurro y algunas intervenciones de Villarreal. El ex-Boca tuvo su gran chance en el segundo tiempo, cuando casi marca un golazo desde media distancia.
El orden que mantuvo Colón, le permitió acercarse a campo rival sin sufrir demasiado los contragolpes xeneises. A los 29 minutos rescató un tiro libre cercano al área. Vargas se acomodó y disparó con excelente precisión al ángulo derecho del arquero. El empate llegaba en el momento indicado, cuando Boca creía tener todo bajo control.
La reacción del local fue fuerte, pero no le alcanzó. Incluso Colón pudo haberse quedado con todo con una última jugada de contra.

Gran partido del Negro en una cancha que es siempre difícil. Colón sigue por el buen camino y de la mano del Tata se prepara para cosas grandes.