El equipo de Basile dejó pasar una oportunidad inmejorable de acercarse a los punteros. El Lobo superó a Colón en el juego y lo cristalizó a través de dos jugadas aereas. Decayó el nivel de juego del sabalero.

No hay argumentos para atenuar la victoria del Lobo, el local tuvo la iniciativa y anuló al Sabalero.
En el arranque del partido el trámite era parejo y parecía estar para cualquiera. Colón jugaba con la motivación de conocer los resultados adversos de Vélez y Boca, rivales directos en la lucha por la punta. Pero la oportunidad se empezó a escapar en el minuto 39 de la primera mitad cuando Ylliana conectó con la cabeza un balón originado en una dudosa falta cerca del área sabalera.

La primera mitad se terminaba perdiendo, pero hasta ese momento Gimnasia apenas si justificaba tal diferencia.
Fue a lo largo del segundo tiempo que los muchachos de Ischia comenzaron a marcar diferencias. Controlaron el balón, dominando la mitad del terreno.
Colón, por su parte, mostraba imprecisiones poco comunes en este prolijo equipo del Coco.
Grisales, evidenció el cansancio por los partidos jugados recientementes con la selección Colombiana, por lo que la habitual salida por la derecha estuvo algo afectada.

Colón no funcionó a nivel grupal y tampoco pudo ser rescatado por intervenciones individuales. Giovanni Hernándes estuvo lejos de lo que supo demostrar ante Boca, Fuertes careció del impetu de su anterior partido y Estévez estuvo errático en el manejo del balón.
A los 19 minutos de esta parte, Nicolás Frutos alzó su metro noventa y clavó el segundo gol. Otra vez centro, otra vez un cabezazo con tranquilidad en el área de Colón.
Los intentos de Basile por darle más empuje al ataque de su equipo, haciendo ingresar a Gandín y luego a Blanco fueron infructuosos.
Colón retrocedió cinco posiciones en la tabla, pero mantuvo la diferencia de seis puntos con respecto al puntero en este campeonato que más que nunca está para cualquiera.