Un partidazo protagonizó Colón.
Estuvo muy cerca de la victoria pero el gol se le
volvió a negar. En el segundo tiempo apabulló
al Diablo que vino a cuidar el puntito.
Ahora la punta se aleja un poco más, pero
el Negro tiene la revancha ante el puntero Vélez.
En cada una de las jugadas que llevaban al local
hacia adelante, sus hinchas preparaban las gargantas
para un gol que nunca llegaba. Colón era
amo y señor del trámite y llegaba
con frecuencia al arco del Mono Navarro Montoya,
pero no había forma de hacerla entrar.
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Ya en la primera mitad,
Colón había sido superior
a Independiente, que esperaba muy retrasado
y jugadísimo al off side. Tal es
así que el asistente de Brazenas
se cansó de levantar su banderita
ante cada ataque del Negro, cosa que originó
un vehemente reclamo del Coco Basile al
terminar esa primera mitad. |

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Colón se reservaría
todo su potencial para el complemento en el que
salió a matar a morir. Los minutos pasaban,
Colón insistía una y otra vez con
centros, remates cruzados, cabezazos, pero no
lograba llegar al primer grito, ese que hubiese
permitido que el partido se abra, que el Diablo
salga de su guarida.
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Independiente
hacía lo que podía, y bien
pudo haberse quedado con un injusto triunfo
en un par de oportunidades aisladas en las
que intervino con notable eficacia Laureano
Tombolini.
El mensaje del Coco era claro, había
que ganar el partido poniendo todo en la
cancha. Colón terminó jugando
con tres delanteros netos (Estévez,
Blanco y Gandín). |
Fue el Pipa Estévez el emblema del esfuerzo
colonista. El veloz delantero jugó al mejor
estilo wing derecho y se comió la cancha,
fue por lejos la figura del partido con un incansable
desborde que no por repetido dejaba de ser efectivo.
Lo tuvo el Bichi Fuertes, pero la pelota le quedó
entre las piernas, lo tuvo Giovanny tras gran jugada
colectiva, pero su remate se fue por arriba y finalmente
lo tuvo el Sungui Blanco cuando cabeceó con
precisión y la pelota fue devuelta por el
travesaño.
Mala suerte Negro, no hay otra explicación.
Los jugadores dejaron todo y obtuvieron un cálido
reconocimiento de su incondicional hinchada.
La oportunidad de mantener las ilusiones de campeonato
estará el próximo sábado cuando
en el Fortín enfrentemos al puntero absoluto
del torneo. Es la última chance y eso el
Coco lo sabe. |