Colón se hace fuerte en el Centenario. Volvió a la victoria y superó ampliamente a Olimpo. Píccoli jugó desde el minuto cero y lo hizo como siempre y Carignano volvió
a marcar después de 10 partidos con dos goles de cabeza.

Era un partido clave para Colón. Otra prueba que debía atravesar el colombiano Maturana para despejar dudas sobre su criterio a la hora de plantear los partidos. Nuevamente los jugadores serían evaluados minuciosamente por hinchas, periodistas y terceros.
Colón que había arrancado con chapa de candidato, estaba ahora inmerso dentro de una gran polémica que intentaba determinar si la culpa de semejante irregularidad era atribuible al técnico, a los jugadores o a los dirigentes.


Algunas dudas fueron despejadas a lo largo de los 90 minutos de juego. Colón sigue siendo un equipo ordenado y prolijo, incisivo en el ataque y con variadas opciones en la salida.
La defensa no sufrió las bajas de Pereyra, Bedoya y Marcos González y ganó muchísimo orden con el regreso de Píccoli. Asimismo Imhof no desaprovechó la chance de ser titular y terminó redondeando una sólida actuación.

Enfrente estaba Olimpo, que había encontrado desordenada a la defensa apenas iniciado el encuentro, pero que no dejaba de ser demasiado tibio en ataque.
Si bien el Negro era el dueño del trámite, en la primera mitad no había acercado demasiado peligro a la valla del inolvidable Flaco Vivaldo, más allá de un buen tiro libre ejecutado por Moreno y Fabianesi que el arquero logró desviar y de otro remate de Migliónico que devolvió el travesaño.


Llegando a los últimos 5 minutos de esa etapa, Hernández envío un centro que llegó hasta la cabeza de Cari, el envío supero la ubicación de Vivaldo y se metió bien arriba. El gol ponía las cosas en su lugar y era fundamental para que el local comience a construir una victoria que no podía volver a escaparse.

Otro signo positivo de esta nueva (aunque obligada) formación sabalera fue la actitud tomada desde el arranque de la segunda etapa. Con un formidable trabajo del Turbo González, la fuerza de Martínez y la precisión de Giovanni, Colón tuvo profundidad y junto con ella, numerosas situaciones para ampliar la diferencia.
El premio llegó de contra, con una jugada iniciada por Martínez, continuada por Hernández que con categoría sacó un remate para que, de palomita, César corone un gol perfecto, en el momento indicado.
A partir de ahí los rojinegros congelaron el partido y las intenciones de Duré a quien Saporiti había hecho ingresar demasiado tarde cuando la historia estaba sellada. Los cambios de Romagnoli por Migliónico y de Reynoso por Moreno,confirmaban la intención de Maturana de evitar otro traspié como el ocurrido frente a Quilmes.

Es un hecho que este equipo es prácticamente imbatible de local, de los seis partidos jugados en el Cementerio de los Elefantes, ganó cinco y empató uno, logrando un 89% de efectividad. Así también se lo vio vulnerable cuando salió de Santa Fe, desconocido y extrañamente replegado.

Lo hecho y dicho ya es parte del pasado, y de nada sirve seguir buscando explicaciones.


La pregunta es si el equipo podrá trasladar su potencial futbolístico en sus próximas salidas, principalmente ante Banfield, histórico archienemigo del ascenso y actual rival directo por una plaza en la Sudamericana y Libertadores.
La respuesta a este interrogante será respondida este viernes en el Sur de Buenos Aires.