Colón fue superado por un mezquino planteo de Griguol. Gimnasia supo aprovechar sus oportunidades y se quedó con la victoria.

El debut de Pablo Morant como DT dejó bien en claro que los dichos son solo eso y que no existe ninguna regla que no tenga su excepción. En La Plata "técnico que debuta, pierde".
El equipo del viejo lobo, encontró el primer gol a los 5 minutos de haberse iniciado el partido. Y Tombolini fue el principal responsable de que esto ocurriera. Rueda remató desde fuera del área en dirección a la posición del arquero, Tombo parecía no tener problemas en controlar, pero la pelota se escabulló en las manos del arquero y entró mansamente al arco.

El rojinegro comenzó a armarse desde abajo y si bien tuvo problemas defensivos durante gran parte de la primera mitad, también se las ingenió para llevar peligro al arco del local.
Carignano contó con dos oportunidades claras que no pudo concretar. Y sobre el final, Delgado cabeceó una pelota que termino en el travesaño.
El balance del primer tiempo colocaba a la victoria de Gimnasia como demasiado injusta.


 


El Flaco Morant había planteado un juego no demasiado ofensivo y el gol tempranero del Lobo complicó el esquema original.
En la segunda mitad, el equipo santafesino fue pinchándose con el correr de los minutos, hasta que llegó el segundo gol, esta vez a cargo de Esteban González y con la complicidad nuevamente de Tombolini.

Gimnasia fue más efectivo que Colón en el arco y se dedicó a defender con mucha gente el tempranero 1 a 0.

Griguol le demostró a su alumno que por algo hace años que dirige este tipo de equipos con métodos cuestionables, pero con inobjetables resultados.
Esperemos que Morant haya sido un buen alumno.