La efectividad de Racing se impuso al estilo de Colón. La derrota dejó a Colón con escasas aspiraciones en un campeonato que sigue estando para cualquiera.

Si Colón no hubiese tenido ese minuto inicial de distracción, nadie sabe cómo se hubiese desarrollado el partido. Pero lo cierto es que el Negro volvió a regalar los primeros minutos, o bien podríamos decir los primeros segundos, porque antes de cunmplirse el primer minuto de juego, el visitante estaba abajo a raíz del gol de Lisandro López.
Al igual que frente a Huracán, Colón tenía que reestructurar su estrategia y empezar a pelear desde abajo todo el primer tiempo. Con algo menos de precisión que en partidos anteriores, el sabalero comenzó a asomarse al arco de Luchetti, preferentemente a través de los desbordes del Pipa Estévez.
Tras media hora de centros fallidos, llegó Garcé por derecha, envió un centro preciso al corazón del área y Moreno cabeceó con justeza para igualar el tantador.
Pero a pesar de la combinación exitosa de los dos rastaman sabaleros, diez minutos más tarde, Garcé cometería un penal que le terminaría costando el partido a su equipo.
El goleador de Racing y del Torneo, Lisandro López, convirtió con tranquilidad el penal ante la impotencia de Tombolini.
La segunda etapa exigía que el Negro salga a buscar con todo. Pero esta vez las cosas no salieron bien y pesar de haber terminado jugando con tres delanteros, tras el ingreso de Gandín, la racha de partidos ganados como visitantes quedaría trunca en el Juan D. Perón.
Con cualquier otro resultado, Coloncito estaría en plena discusión por el campeonato, pero hay que empezar a resignarse y comenzar a pensar en no desaprovechar lo que en este campeonato se desaprovechó. El 2005 promete ser el año de Colón, ahora solo queda despedir este 2004 lo más arriba posible y con el fútbol que Basile y sus muchachos nos quieren regalar para navidad.