Terminó el Apertura 2003 y el Negro se ubicó 8º en la tabla de posiciones. Un año de más promesas que hechos que se cerró con éste empate ante Chaca después de ganar por 2 a 0. Se despidieron Benítez y Delgado.


Si bien Colón ha mejorado sensiblemente desde la llegada de Morant a la conducción técnica, ciertos estigmas son difíciles de erradicar en el corto plazo. Colón jugó un buen primer tiempo y pudo marcar una diferencia de dos goles en absoluto injustificada.

La apertura la consiguió el Bichi Fuertes, luego de un tiro libre ejecutado por el uruguayo Deldado. Sólo se habían disputado 10 minutos, pero Colón ya merecía este gol del Bichi.

El rojinegro siguió buscando y estuvo cerca del segundo luego de un excelente tiro libre de Delgado que derrotaba el esfuerzo del Mono Navarro Montoya, pero que fue devuelto por el travesaño.

Cinco minutos más tarde llegaría el merecido segundo gol. Fuertes corrió una pelota hasta la línea de fondo, sacó un centro y el Negro Jair Benítez dibujó una jugada magistral y una definición increíble Primer y último gol del colombiano que se va del equipo al igual que Javier Delgado.

La hinchada local despidió con silbidos a su equipo y nada suponía mayores sobresaltos para Colón en la segunda mitad. Sin embargo, Colón no fue el mismo equipo en la parte complementaria y Chacarita tampoco.
Un ex-sabalero se encargaría de sentenciar, primero, el descuento y, 14 minutos después, el empate. Claudio Graf fue el verdugo de Colón, en ambos goles capitalizando
grandes ventajas de la defensa.

En el último minuto, Delgado ejecutó un tiro libre. Su remate volvió a estrellarse en el travesaño y ahogó el gol que hubiese sido la despedida ideal para este gran jugador que visitó la rojinegra en las últimas temporadas.

Así se terminó el encuentro, y así se fue otro campeonato para Colón. La octava posición suena a fracaso dada las altas expectativas generadas al armarse este equipo. Pero las últimas actuaciones y los nombres que se manejan para reemplazar al Flaco Morant, vuelven a alimentar las ilusiones sabaleras, esas que se renuevan todos los años, cada vez con mayor intensidad.