
Chacarita venció a Colón
dando vuelta el marcador para llegar al único resultado
que le servía. Maturana se despidió de Santa
Fe, muchos jugadores jugaron su último partido con
la rojinegra y Chaca descendió a pesar de todo.
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Un final predecible para un equipo sabalero al que durante
gran parte del torneo le faltó alma.
Por tercera vez como local, Colón terminó
cediendo terreno después de ponerse en ventaja,
dejándose apabullar por el rival. Primero fue
el increible empate frente a Quilmes, luego la derrota
2 a 1 ante Vélez, partido en el que Colón
se despidió de las copas y ahora un nuevo revés
ante un equipo practicamente descendido.
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Chaca vino a ganar o ganar. Y ganó. Colón ya había
abandonado sus esperanzas. Y perdió. Fue una despedida
a la medida del resto del campeonato. Colón fue irresoluto,
impreciso y absolutamente inofensivo.
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La era Maturana se cerró
cuando Pezzota marcó el final. Una etapa con saldo
claramente negativo. El paso del colombiano por Santa
Fe sólo dejó algunos elogios anecdóticos
en relación a Pacho como ser humano. En lo profesional
fue poco lo que aportó el afamado y costoso técnico.
Colón juega peor ahora que antes de la llegada
de Maturana. No se logró la participación
en la Libertadores ni en la Sudamericana, objetivos trazados
al inicio de esta etapa y que eran absolutamente posibles.
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Colón además tuvo partidos para el olvido, nunca
encontró su forma de juego y fue ampliamente superado
por equipos de menor jerarquía. El puesto 11 marca lo
poco que dejó Colón en el Clausura 2004.
Sin embargo Colón renace de sus cenizas una y otra vez.
En el estadio del Barrio Centenario, a pesar de la derrota y
del pésimo espectáculo futbolístico, se
percibía un renovado aire de esperanza. Todos los grupos
de amigos comentaban las últimas novedades en torno a
la inminente llegada del nuevo técnico. "Coco se
trae al Cholito Simeone", "lo tentaron al Negro Ibarra",
"este año Colón pelea en seria el campeonato"
fueron las frases repetidas de un inmenso grupo de hinchas que
no se resignan a vivir sin esa esperanza que siempre tiene el
sabalero de aspirar a cosas mayores.
