En el partido presentación del Clausura 2004, Colón y Racing se respetaron demasiado. La igualdad para Colón llegó en el segundo tiempo. Un comienzo que mantiene las expectativas depositadas en el equipo de Maturana.


Todo el país futbolero estuvo antento a este comienzo de campeonato. Dos equipos con chapa de protagonistas, dos técnicos de renombre debutando e importantes apellidos en el campo de juego. Si tenemos en cuenta semejante escenario, el partido defraudó un poco, ya que a pesar de tener momentos de emotividad y buen futbol, la mayor parte del tiempo transcurrió en una meseta de fútbol impreciso en la mitad de la cancha.

Los equipos se repartieron el protagonismo, arrancó mejor Colón, dominando el mediocampo, fue emparejando Racing hasta lograr el desnivel a los 33 minutos, luego de un centro de Lisandro López que aprovechó el chileno Mirosevich entre la pasividad de Moreno y Ledesma.
De éste último, uno de los refuerzos, se puede concluir en que tuvo un desempeño irregular, demostrando toda su categoría y fuerza en determinadas jugadas, pero desapareciendo en largos tramos del encuentro.

Sería la otra incorporación sabalera la que daría mayores resultados. En el segundo tiempo, Colón estaba haciendo méritos para lograr la igualdad, pero no tenía profundidad en sus jugadas, hasta que el colombiano Bedoya, metió un centro área que fue desviado por Moreno y Fabianesi para derrotar a Cuenca.

Colón había logrado vencer el arco de Racing, después de probar con distintas armas. En la primera mitad el binomio Fuertes-Gigena, no pudo generar demasiado peligro, más allá de un potente tiro libre del Bichi que fue derecho al palo. El ingreso de Migliónico no alcanzó para subsanar la pobre actuación de Gigena y Fuertes seguía enemistado con todo y con todos. Sin embargo el equipo santafesino tenía la poseción de la pelota e intentaba con arremetidas de un movedizo Hernández.

Con el empate de Moreno el partido entraría a jugarse con más cautela que nunca. Todos terminaron satisfechos en el Juan Domingo Perón.

El exámen inicial deja algunas dudas, pero también la gran esperanza de estar frente a un equipo con categoría y ansias de ganar. En los próximos capítulos conoceremos la real cara de Colón. Hasta ahora pinta lindo.