Colón ganó en su presentación como local. Después de un primer tiempo flojo, logró dar vuelta el resultado con mucha entrega y destellos de buen fútbol.

Los dirigidos por Maturana se esfuerzan por jugar con la pelota contra el piso. A veces lo logran, pero otras veces la intención no alcanza a trasladarse a la acción. Eso ocurrió en la primera etapa del partido cuando Colón no podría articular jugadas con profundidad. Lanús, por su parte, apretaba en todo el campo de juego con una movilidad intensa de sus volantes. Sin embargo los granates tampoco inquietaban al arco rival.

El segundo tiempo sería totalmente distinto. Lanús continuó complicando a la defensa local con rápidos avances por los laterales. En uno de esos ataques, abrió el marcador Graziani con un remate cruzado que venció la resistencia de Tombolini.
Colón se tenía que despertar o corría el riesgo de afrontar un fracaso rutilante en su presentación.

El equipo reaccionó y tras desperdiciar un par de situaciones claras, Carignano marcó uno de los goles con más suspenso de la historia. El goleador se tomó su tiempo para definir ante un arco desguarnecido, primero la pelota dio en el palo, pero el Carigol no desperdició el rebote.

Colón se envalentonó y comenzó a cascotear a Lanús. El ingreso de Migliónico le estaba dando resultado a Pacho. Tras un centro, el negro Martínez encontró una pelota picando en el área y no perdonó. Golazo del defensor (el número 18 de su carrera).

El Centenario ya vivía la fiesta futbolera, cuando Moreno y Fabianesi (la figura) marcó el tercero.

Colón había dado vuelta el resultado con categoría, rapidez y eficacia. Para el final habitual de suspenso y sufrimiento,un descuido de la defensa permitió que Lanús descuente a través de una pelota detenida.
Colón gustó en el segundo tiempo. El único cambio del DT en el partido bastó para corregir los errores de la primera mitad. El entusiasmo se incrementa cada vez más. Si necesitás saciar tu sed de Colón acercate a un kiosco y exigí el primer número de nuestra revista, que es la mejor manera de seguir viviendo la pasión rojinegra.