El equipo jugó su mejor partido desde su presentación y ajustó mucho el trabajo de cada una de sus líneas. Mereció ganar, superando ampliamente al difícil equipo de Burruchaga. Sin embargo el gol no llegó y sólo se sumó un punto.


Al equipo de Basile le está costando obtener buenos resultados, a pesar de que está encontrando su mejor forma. El problema en este complicado partido estuvo centrado en la falta de definición de un buen número de jugadas que bien podrían haber terminado en el fondo de la red defendida por Nimia.

La superioridad sabalera se evidenció a lo largo de todo el trámite, con algunos altibajos, Colón se las ingeniaba para complicar al local.
Con muy buenas actuaciones en el mediocampo, a través de las incisivas intervenciones de Tonono Grisales, del ida y vuelta de Moreno y de los oportunos cortes de Martín Romagnoli.

La buena contención en la mitad del terreno permitió al Negro ir inclinando paulatínamente la cancha en su favor, pero más allá de las polémicas habituales que siempre dan como perjudicado a Colón (un penal no cobrado y un remate de Moreno que se le escapó a Nimia sobre la línea), no fue posible doblegar al arquero local.

La segunda parte fue absolutamente para Colón, que con la pelota en su poder dispuso de algunas oportunidades inmejorables para marcar, la más clara en los pies de Blanco quien reemplazó a Gandín, de buena performance en el primer tiempo.

Basile podrá corregir los errores frente a Newell's el próximo sábado. El equipo va por buen camino en el juego, falta esperar que lleguen los resultados.