Colón se comió una goleada sorpresiva en el Olímpico de Córdoba. Un mal desempeño de la defensa y un aluvión de centros de los locales dieron por terminado el partido a los 11 minutos de la segunda etapa.

Tercer partido, tercer resultado diferente. El equipo de Maturana ya experimentó la victoria, el empate y, ahora, la derrota. El partido frente a Talleres era una verdadera incógnita, Colón había levantado su nivel futbolístico en la segunda etapa de su partido en Santa Fe, y los cordobeses había debutado con dos goleadas de 4 goles.
Parece que los dirigidos por J. J. golean de a cuatro. Colón fue la tercer víctima de la T goleadora.

El partido arrancó con los locales mordiendo en todo el terreno, atropellando mas que jugando. Colón no terminaba de acomodarse en el partido y sufrió el primer revés a los 12 minutos cuando el uruguayo Piriz Alves rescató un rebote de Tombolini y envió la pelota a la red.

Con el gol a favor, Talleres se ordenó mejor en la cancha y empezó a justificar la victoria con el dominio territorial.

Todos apostábamos a que Maturana movería el banco para afrontar la segunda parte. Sin embargo Colón salió a la cancha con los mismos once. Y el regreso no fue del todo felíz. Al minuto un centro encontró la cabeza de Osorio, el segundo gol. Pero la lluvia de centros y goles no acabaría ahí. A los 6 minutos, centro y cabezazo de Piriz Alves y a los 11, centro y cabezazo de Osorio.
La defensa sabalera estuvo en Córdoba, al menos eso nos quisieron hacer creer...

Faltaban 34 minutos de juego y el partido ya había terminado. Esta vez el ingreso de Migliónico fue estéril. Los intentos de descontar murieron sin excepción. Ni Carignano, ni Fuertes ni Blanco estuvieron cerca del gol.

La diferencia estuvo en la cancha. No hay vuelta atrás. Es un golpe duro que Maturana deberá asimilar y utilizar para beneficio del sabalero. Cuenta con todo el apoyo de la hinchada.
Aquí no ha pasado nada Negro, vamos para adelante.