DOMINGO 24 DE AGOSTO DE 2003


El Negro empató justo a tiempo cuando se le venía la noche. Migliónico metió un gol con mucha clase. El equipo sigue invicto.

Un domingo con un clima espectacular para ir a la cancha en la que se vio un partido difícil para Colón en Rafaela. Porque si bien era de imaginarse que de local Atlético iba a ser duro pero nunca pensamos que fuera para tanto.
De fútbol lindo, jugadas colectivas se vio muy poco. El desarrollo del partido fue correr y luchar en todos los sectores de la cancha.
Colón era el que estaba acechando el arco defendido por el experimentado Comizo e imponía el ritmo que se fue desvaneciendo con el correr de los minutos. Entonces fue cuando Rafaela tomó las riendas del encuentro y empezó a atacar por los costados.

Fue así que llegó el gol de la Crema en el primer tiempo cuando el cronómetro daban 36 minutos. Di Lorenzo cambió de izquierda a derecha para Juárez que ingresó al área y clavó un zapatazo cruzado inatajable.

El equipo dirigido por Bauza quería pero no podía con la férrea defensa que propuso Atlético. Por cada jugador sabalero había dos o tres marcando, encima los espacios se achicaban aun más por las dimensiones del campo.
Pero cuando parecía que se iba a morir en el intento Bauza metió mano y puso a Gaviota por Carignano, que anda con la pólvora mojada, para que se conecte con Hernández y lleve más peligro al arco defendido por Comizo.
No había cambiado demasiado el desarrollo del juego pero el Bichi peleó una pelota que parecía perdida con un defensor de la Crema y obliga a que pifie cuando estaba despejando. Migliónico tomó el rebote y metió un tiro de emboquillada ante un arquero que estaba a mitad de camino. Golazo por la calidad del remate y por el momento del partido porque parecía que los jugadores de Colón no iban a poder con el Flaco Comizo.
Justamente fue el arquero el que salvó la segunda caída de su valla cuando sacó de la línea un cabezazo del Bichi.

No quedaba tiempo para más y el empate fue el resultado final. Ahora Bauza deberá trabajar para afrontar el encuentro del jueves por la Sudamericana en el que hay ventaja de dos goles pero no hay que entrar confiado.