Colón cambió la actitud y ganó un partido importantísimo para retomar la confianza.
A pura entrega y con toda la carne en el asador, los sabaleros se llevaron los tres puntos con goles de Blanco y Fuertes.

Si no sufrís los últimos cinco minutos, entonces no es un partido de Colón. El Negro volvió a la victoria, pero la alegría de ganarle a Rafaela se pagó con una buena cuota de angustia sobre el final. Ya Colón había dado todo por revertir el empate y en los minutos finales, los rafaelinos se jugaban la vida. Entre Tombolini, los defensores y los palos, se pudo llegar al final para desatar la alegría.

No fue un gran partido de Colón, sin embargo hubo síntomas positivos en la forma de encarar el compromiso y en el juego de algunas individualidades.
Moreno y Fabianesi se volvió a comer la cancha y Ledesma fue fundamental para la recuperación de la pelota.

En la primera mitad Colón fue el que propuso pero con bastante desorden y sin poder capitalizar el buen manejo de pelota que se hizo en los primeros minutos.

Con el correr del tiempo, las cosas no salían y los sabaleros empezaron por elegir el pelotazo como herramienta de último recurso.
Pero el segundo tiempo mostró un Colón más decidido y ordenado. Las permanentes escapadas por los laterales, a través de Moreno generaban jugadas de gran peligro para Atlético.

En el minuto 13, uno de esos centros desde el sector derecho derivó en un impecable cabezazo de Blanco. El pibe llegaba al gol en su debut como titular en este torneo.
Colón dominaba el terreno y parecía estar a punto de marcar nuevamente. Pero sorpresivamente Miliki Giménez puso las cosas 1 a 1 y las dudas se apoderaron de todo el Brigadier López.
Maturana decidió jugársela y en dos cambios simultáneos puso al Turbo González y a Carignano. Lo del venezolano fue fundamental para darle velocidad al ataque sabalero. Pero Cari no estaba en su tarde. Fue el otro goleador sabalero el que consiguió el justo empate al pelear una pelota dividida con el arquero tras otro centro desde la derecha. El Bichi no había tenido una buena tarde, pero llego al gol en el momento indicado.
Colón lo pudo liquidar con chances claras en los pies de Carignano. Pero para que un día sea verdaderamente sabalero tiene que hacer calor, el Negro tiene que ganar y sus hinchas tienen que sufrir hasta el pitazo final.