Colón sorprendió con un gol a los dos minutos y esperó a Estudiantes en su campo. En un duelo táctico entre ambos técnicos, terminaron empatados luego del gol del Tecla Farías. Bauza suma 14 partidos sin perder.


Romagnoli se escapó por derecha cuando habían transcurrido 90 segundos desde el pitazo inicial, llegó hasta el fondo y ensayó un centro... pelota mojada, Docabo que salta a su encuentro y sus manos se encargan de desviar el centro de Martín hacia el arco. Colón arrancaba ganando cuando todavía los técnicos estudiaban el planteo del rival.
Si la idea de Bauza antes de comenzar el partido era esperar a Estudiantes y atacarlo de contra (el Patón había plantado a cuatro atrás y cuatro en la mitad del terreno) su estrategia se reforzó con el accidentado gol sabalero.
Los visitantes se ocuparían por mantener controlado al equipo del Narigón, pero no todo salió como era esperado. De a poco los platenses fueron asumiendo el control del juego y las oportunidades no tardaron en llegar.
Sin embargo Colón iría a los vestuarios manteniendo la diferencia, que a esa altura ya sonaba como injusta.

Bilardo es conocido por sus charlas de entretiempo y en la tarde lluviosa de La Plata, volvió a desplegar su experiencia para cambiar la historia del partido.
El local se puso la responsabilidad al hombro y trabajó todo el segundo tiempo para llegar a la igualdad. No sólo lo lograron a través de una jugada de pelota detenida que capitalizó Farías de cabeza, sino que estuvieron al borde de la victoria en tres oportunidades.

Pero si hay un jugador regular en las filas santafesinas, ése es Tombolini, quien con una serie de intervenciones espectaculares evitó los goles del Chino Aquino y del siempre peligroso Farías.

Colón soportó las embestidas de Estudiantes y mantuvo el invicto en un partido fuertemente peleado en lo táctico y en lo físico.

Quedan muchas batallas por delante y Colón sigue con todas posibilidades de seguir ganando terreno.