Al Negro le falta gol, no pudo marcarle a Almagro a pesar de las numerosas jugadas de peligro que generó. Es es cuarto empate en seis partidos y el tercero que termina sin goles.

Algunos ya hablan de la existencia de un maleficio, el mismo Coco mencionó esa extraña razón que impide que Colón defina partidos que domina de principio a fin.
Lo concreto es que el Sabalero dejó escapar una nueva oportunidad de sumar de a tres. Generó al menos 5 situaciones claras de gol, pero no concretó ninguna. Ni el Chipi Gandín en tres oportunidades, ni Estévez, ni Blanco en la segunda mitad, pudieron resolver ante la seguridad del arquero visitante.

Colón dominó el partido a base de un buen juego colectivo que prioriza el juego por el piso, el toque corto y el buen trato del balón. Tanto la defensa como el mediocampo funcionaron a la perfección en gran parte del encuentro.

Sin embrago los desempeños individuales siguen siendo intermitentes. Giovanny Hernández arrancó siendo la manija del equipo, con una buena asociación con su compatriota Grisales.

Pero ambos se fueron desgastando con el correr de los minutos. Estévez corrió para todo el campeonato, puso garra y desbordó en innumerables oportunidades, pero nunca llegó a grabitar realmente. El Chipi Gandín no pudo resolver tres jugadas mano a mano con el arquero.
Colón es un equipo impotente a la hora de definir, pero siempre conserva la calma y el orden. Ya vendrán tiempos mejores, el equipo promete y gusta.