Gran victoria sabalera en Avellaneda. Jugando con algunos suplentes, demostró buen manejo de pelota y consiguió derrotar al Rojo con goles de Carignano y Savoia.
Boca está cada vez más cerca.


Toda la intensidad que faltó en el partido frente a Newell's, Colón la consumió en el estadio de Independiente. El equipo propuesto por Bauza, que incluía un número importante de suplentes, jugó buen fútbol y consiguió tres puntos tan difíciles como importantes.
La primera mitad no fue del todo entretenida y si tuvo algún dominador, ése fue el local. Pero el equipo de Ruggeri no lograban redondear las jugadas que terminaban con escaso peligro en las seguras manos de Tombolini.
Pero el Cabezón metió a Ríos para la segunda parte, y eso le cambió la cara al Rojo.
En el momento más indicado, cuando Independiente tomaba el control del partido, llegó un centro a favor de Colón, un rechazo y un centro de Bontemps que habilitó a Carignano, el goleador sentenció a Islas con tranquilidad.

Poco duró la alegría sabalera. Al minuto, Ríos buscó el perfil para pegarle al arco desde 20 metros. Golazo del Rojo y vuelta a empezar.
Colón no se quedó y comenzó a manejar muy bien el contragolpe. Las situaciones comenzaron a aparecer, hasta que Carignano encaró sólo hacia al arco e Islas en un intento desesperado atajó la pelota con sus manos afuera del área. Ni Giménez ni el asistente vieron nada, y el local se salvaba de quedar sin su arquero, y sin poder hacer más cambios.

En esta oportunidad la justicia llegó sobre el final, y nuevamente lo tuvo como protagonista a Carignano. El 32 habilitó con categoría al recién ingresado Savoia y el pibe remató con potencia para darle el triunfo al Negro.
Colón sigue en busca de la punta. Todo es posible.