Se terminó la serie de victorias y goles, Colón empató en cero frente a San Lorenzo en el difícil escenario del Nuevo Gasómetro. El punto sirve para mantener el invicto en la era Martino y quedar en una posición expectante frente a los líderes del torneo.

San Lorenzo estaba obligado a ganar, el equipo del Bambino sólo había aportado una alegría en todo el torneo con la fenomenal victoria ante Boca, pero el presente del Cuervo colocaba a Veira en la cuerda floja..

Con este panorama previo y teniendo en cuenta el historial desfavorable de Colón en el nuevo estadio de San Lorenzo, se entiende la actitud un tanto retraída que mostró el equipo sabalero en gran parte del partido. El visitante se sintió cómodo con el empate cuando la media hora del segundo ya había transcurrido y bajó la persiana definiticamente.
Atrás quedaron algunos intentos tibios de ataque, encabezados por Fuertes.
A diferencia de los últimos tres partidos, en este Colón no tuvo peso en ataque, los desbordes de Estévez eran fáciles para el arquero y la siempre sorpresiva gambeta de Giovanny no alcanzaba para desnivelar de mitad de cancha para arriba.

San Lorenzo por su parte tuvo muchos inconvenientes para generar peligro en la primera mitad, siendo un poco más efectivo con el correr de los minutos. Las escasas intervenciones en las que el local pudo rematar con claridad, fueron neutralizadas con mucha seguridad por Tombolini, la figura de los rojinegros.
Un empate que puede llegar a ser importante si Colón mantiene este promedio y este nivel de juego que muestra desde la llegada del Tata.
Ahora se viene Olimpo y la posibilidad de volver al gol y trepar en la tabla.