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Sequeira le volvió
a meter la mano en el bolsillo a los sabaleros. Colón empataba
1 a 1 cuando el árbitro anuló un gol de Reynoso. Minutos
después Cavenaghi marcaba el segundo de River. Colón
superó en el juego al Millonario pero se quedó con las
manos vacías.
"Que hagan un torneo para River y Boca" fueron las declaraciones
del presidente Vignatti una vez finalizado el partido. Era el principal
portavoz de una bronca generalizada provocada por un nuevo arbitraje
totalmente tendencioso de Sequeira, que contibuyó tanto en
jugadas clave (al anular un gol legítimo o no ver una agresión
de Domínguez a Reynoso) como en las interpretaciones menores
en las que siempre favoreció a la visita.
"Olele, olala... si no quieren
violencia , que aprendan a cobrar..." era el grito
de la tribuna norte del estadio sabalero, en los 19 minutos
en los que el partido estuvo suspendido, tras la expulsión
de Tombolini.
El hincha expresaba su bronca mientras 5 tarados trasponían
el alambrado y bajaban hasta la altura de los carteles publicitarios
frente a la mirada de todo el estadio y a los televisores
del país entero.
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La policía ya había desplegado
uniformados, escudos, perros, palos y demás artefactos intimidatorios,
pero no hicieron nada para arrestar o intimidar a los responsables de
que Colón estuviera al borde de una sanción de la AFA
que, seguramente, ya se relamía para caer con todo su peso sobre
el equipo santafesino.
¿Hasta cuando va a durar la hipocresía de la AFA? Resulta
tan evidente que los árbitros dirigen influenciados para favorecer
al motor económico de la maquinaria dirigida por el capi di tutti
li capi Don Julio Grondona, que ya no dan ganas de ir a la cancha.

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En
su gran partido frente a River Colón peleó no
sólo frente a sus 11 rivales, sino también ante
un tipo que aprovechaba cualquier oportunidad para darle ventajitas
al visitante.
El Negro le pegó un baile de aquellos a River en la segunda
mitad, con una muy buena actuación del Negro Martínez,
Píccoli y Migliónico. |
Colón descargó sobre Constanzo toda
su furia, pero no logró quebrar la valla millonaria. River aguantó
como pudo, y cuando no pudo más, Sequeira le dio el respiro que
necesitaba.
Pasemos en limpio algunas jugadas. Primer tiempo: gol de River, Cavenaghi
apenas habilitado marca ante la salida de Tombo. Tres minutos más
tarde, la Gaviota metió un tire libre antológico para
empatar el partido.
Y llegarían las dos jugadas en las que la terna arbitral metió
su aporte y cambió la historia del partido. Primero el Chori
Domínguez sacudió a Reynoso sin la pelota. Si alguno de
los cuatro árbitros hubiese visto lo que el resto del estadio
vio, era jugada de expulsión directa. Por supuesto ninguno vio
nada.
La segunda y más grave aún,
luego de un centro, Reynoso empuja la pelota al fondo del
arco, y el gol que le daba la victoria a Colón es
anulado a instancias del asistente, quien no quiso ver que
Rojas habilitaba en la misma línea. Un minuto más
tarde el pibe terrible de River marcaba su segundo gol.
En un minuto y gracias a la acción arbitral, Colón
pasó de ganar 2 a 1, a perder 2 a 1.
Sequeira ya es un viejo conocido por los hinchas sabaleros.
Hacía tiempo que no dirigía por estas tierras
y su regreso no trajo otra cosa que más sospechas
sobre el rumbo del fútbol argentino.
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Adelante River, acá no pasó nada,
nadie vio nada y nadie hará nada. Colón puede quedarse
tranquilo, jugó un partidazo, puso toda la garra y terminó
el encuentro con mucha dignidad.
No todos pueden decir lo mismo. |